sábado, 5 de noviembre de 2016

No es la primera vez que escribía escuchando a Chopin de fondo. Me sorprende lo que esas grandiosas notas, un poco de oxitocina, dopamina y noradrenalina pueden lograr... Releo una y otra vez esas oraciones y simplemente me dan ganas de mostrartelas, que veas todo lo que me inspiras, que sepas realmente que sacas lo mejor de mi en todos los ámbitos y que así seas consiente de cuanto me gustas, que de verdad exploto por tí cada vez que te pienso; ni siquiera necesito verte para que provoques la respuesta máxima de mis sentimientos. Ojalá que algún día tenga el valor y la ocasión precisa para mostrarte todas estas emociones que alguna vez fueron plasmadas en este recóndito sitio que hace que mis sentimientos fluyan poderosamente. Si alguna vez lees esto entérate que lo que en estos momentos siento por ti me hace escribir suspirando cada que termino una frase y que durante todo el momento tu estás presente en mi mente (como si no fuera suficiente todo el tiempo que te pienso durante el dia). Finalmente te lo repito porque, como ya te habrás enterado, no me canso de hacerlo, aunque sea en mi mente: me encantas...

Pintura mental

Te pinto una y otra vez en el lienzo de mi mente. Apareces tan bella como solo tu sabes serlo; tan simétrica, tan perfecta, tan ideal, con tus sedosos cabellos que caen sauvemente en tus hombros, como si una musa los arreglara para que siempre lucieras admirable. Con esos brillantes ojos color ébano,  que expresan más que mil palabras, aquellos que cada vez que se clavan en lo más hondo de mi ser, siento  el alma partir, abandonar mi cuerpo en aquel largo suspiro y materializarse fuera de mi pecho buscándote. 

Aquellos rojos y perfectos labios, que si no hubiesen sido concebidos, hubiesen sido tallados con cincel por el más grande artista del renacimiento; convertidos en obra de arte por las dulces palabras que salen de ellos... Y que no sea mi nombre pronunciado por ti, pues el mundo termina e inicia infinitas veces en un bucle milenario al escuchar tal melodía que nada le pide a los preludios de Chopin para consagrarse como una obra maestra.

Es ese conjunto de maravillosas facciones que integra tu dulce rostro, digno de inmortalizar en un óleo... ¡Pero que desgracia! yo soy un simple mortal que trata de dibujar torpemente la sensacional y exquisita figura de tu blanca tez con algo tan banal como lo son las letras, la tinta y el papel. Es justo en ese momento cuando desaría ser un dios y moldear la escultura que tu estética merece. Inmortalizarla una y otra vez, cada que el sol sale y se oculta, perfeccionar tal modelo hasta hacerlo idéntico a tu preciosa sonrisa; pero ¿sabes? ni así podría, pues tu perfección supera los poderes divinos, es eterea, efímera y eterna la vez, una dulce contradicción que tan solo puedo apreciar y tratar de recrear, regocijandome internamente mediante este retrato que mis pensamientos trazan en mi mente.

viernes, 21 de octubre de 2016

Insípidos versos que tal vez nunca leas.

Ojalá pudieras saber cuanto me gustas,
que tu sonrisa es lo más dulce,
 tan increíble que a veces me asustas;
afable susto que el alma me reduce,
a cenizas cálidas y adustas.

Ojalá supieras que sonrío,
cada vez que pienso en tu nombre,
y que haces de mi mente un río,
lleno de hermosos peces de cobre.

Ojalá estuvieras en mi sueño,
 para que conocieras  mi deseo:
besar esos labios de ensueño, 
que solo en esa tierra poseo.

Ojalá quisieras ser mia,
daría todo por ver,
tus negros ojos brillar de alegría,
convertirme en aquel ser,
que te haga feliz día con día.

martes, 5 de julio de 2016

Nimbus

-"Es como si caminara a ninguna parte mientras escucho música."-. Me dije mientras miraba las nubes moverse. Era un día como cualquier otro, estancado en el cauce, sin poder ir atrás ni poder continuar. Pensaba en los ultimos tiempos, cuando nos encontrabamos, cuando hacía todo para poder verte y llevarme en la memoria esos labios perfectos, esa mirada atenta a los apuntes, esa risa que tu crees tan imperfecta y que a mi me resulta perfecta. Aquellos días en los que sentía que la vida corría como agua cristalina entre las piedras; hoy me siento atrapado en ese cauce sin flujo.

Las nubes no dejaban de moverse y yo no dejaba de pensar. El futuro me alcanzaba convirtiendose en presente. Aunque eso era lo que necesitaba, el tiempo es un ente relativo y no permite destruir la barrera del mismo. Es inmortal.

Me limitaba a revivir esas templadas noches a finales de la primavera. en las que caminabamos por el pasillo de esa arboleda, me hablabas de ti yendo lentamente a nuestro destino. Después nos sentabamos y mientras observabamos los autos que recorrían la avenida y que con sus luces en movimiento creaban figuras dinámicas, como luciérnagas en el claro, me describías todas tus imágenes mentales. En ocasiones te detenías, tratando de recordar los detalles para poder materializarlos en  la conversación y entonces esa sonrisa extraordinaria asomaba en tus labios mientras hablabas de cosas triviales. Para mi eran partes del rompecabezas que iba armando en mi conciencia; las convertía en un retrato especial. Reíamos. Pronto se daba la hora de la despedida, me llamabas como solo tú lo haces y cada quien partía. 

Caminaba escuchando "Specialist" de Interpol, con un sentimiento que mezclado con la incertidumbre resulta dificil de entender y explicar. Pero ¿sabes? Me hacía bien, me hizo entender que no debía rendirme nunca, que solo debo esperar a que ese cauce se desosbstruya, continuar con la dirección del flujo e ir amoldando el momento decisivo que convertirá toda esta tinta y papel gastados en la realidad que estoy buscando.

miércoles, 1 de junio de 2016

Rojo carmín.

Despues de todo esto, solo queda el infrenable deseo de plantarte un beso en tus labios rojo carmín.

Después de habarme asomado a la ventana de tu personalidad y caer en el abismal enamoramiento no me queda mas remedio que afirmar que me gustas, esa es la única verdad. A pesar de que tal vez nunca leas mis deseos plasmados en esta tinta y papel virtuales es la verdad y como dije hoy por la mañana "aunque te cubras los ojos y tapes tus oídos la realidad no deja de serlo" y aquí la única realidad es que te deseo.

Deberías saberlo, debería decírtelo.

Flecha de oveja, máscara de lobo.

Soy un estúpido, me siento estúpido.

Esa dicotomía entre el sentimiento de supremacía que hay al ver delante y el sentimiento de decepción que hay al ver detrás me deja sin aliento.

Veo la maldad de siempre, la maldad de las malas pasadas del destino y caigo en la inverosímil realidad que me rodea, enmascarada por estupidez. Por mi deseo.

martes, 21 de abril de 2015

Endurecer

Hasta hace poco me sentía reblandecido, no sabía bien lo que sucedía, no sabía bien lo que hacía, solo sentía.

 La vida se ve diferente dependiendo desde la perspectiva en la que se encuentre uno; a mi no me gusta quedarme mirando desde un punto fijo, me gusta darle vueltas para poder apreciarla en toda su extensión. Eso es lo que busco; a veces le llaman egoísmo.

Trascender es moverse, ser libre y buscar, dejar ir y volver. 

Todos se preguntan el porqué, hasta yo me lo pregunto a veces. Creo que no le voy a encontrar respuesta. Pero a pesar de no tenerla, todo esto simplemente fue y sucedió. He llegado a la conclusión de que hay cosas para las cuales nunca encontraré una explicación.

Soy humano: tengo, tuve y tendré errores; soy consiente de ello. Solo quiero evitar perpetuarlos y reducirlos en número y magnitud. Evitar el sufrimiento y el daño ajeno y propio. Eso fue lo que hice.